
Lo mas pavoroso de ésta locura es que está disfrazada de normalidad. Es natural, dicen, que las mujeres “suframos” este síndrome. Con razón muchas veces el ser femenino ha estado asociado a la locura, las mujeres son histéricas. Alguna dolencia misteriosa asociada al útero. Y yo todos los meses creo que algo grave pasa, que mi vida es un caos por una fracción de tiempo, que no se donde pongo las llaves, los lentes, la cartera y mi propio desorden me aprisiona. Que no puedo ser merecedora del bellísimo amor que mi marido tiene para mí, pues soy una loca insomne y despelucada indigna de cualquier cosa. Mis hijos me sobran y pido silencio.
Quizás lo que no es normal es que tenga que llevar una vida normal en esos días. Que tenga que manejar, trabajar, cocinar y hacer todo lo que la gente menos loca hace. Por eso pido taima, pero bajito, no vaya a ser que me oigan y luego me digan floja. Por eso pido una tregua, pero con mucha vergüenza porque ocurre con mucha frecuencia..
A esto le sigue la sangre y el dolor. Los prefiero a la locura. A veces me da risa, cuando descubro que es solo el Síndrome Pre-Menstrual el que me ha estado molestando. A veces me da tristeza no darme cuenta a tiempo antes de sentirme como un licántropo incomprendido. En cualquier caso respiro aliviada y comienzo otro ciclo, así es la vida.
1 comentario:
La vida es bella, entre otras cosas, porque cambia. Como la luz que va de un amanecer a otro, como las edades, como las eras, como los ciclos..., todos los ciclos se incluyen en la paleta de colores y temperaturas que dan las bellezas que adornan la vida. Échale y más nada, que la vida es así porque tiene que ser así: bella...
Besos mil...
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