viernes 31 de octubre de 2008

Toda buena ama de casa


Toda buena ama de casa

despeinada

sin ambagues

con el vientre lleno de orquídeas y canciones

se hamaquea

en las esquinas del amparo

y a tientas

reconoce

el luto de cualquier sonrisa limpia

de ojos bajos

como cuando reconoce

alguna fruta madura

pequeñita

caída

muy temprano


Toda buena ama de casa

impregna el pan

y la mesa

con el perfume de su alma

Las manos

son las mismas

aunque su mundo de verdad

se murió

con la evolución de los almanaques

y con la mortaja

misma

que las nostalgias mismas tejieron




Toda buena ama de casa

no envejece

se detiene

y entre sus alegres desmemorias

todavía sabe qué día es domingo

por la plegaria de los árboles

la edad del aire

el color del cielo


Toda ama de casa

toda puta

toda nacida de mujer

sabe en su pecho la mentira universal:

que domingo

no es día de descanso

y cada día menos el día del señor

más bien

es día perfecto

para agarrar las maletas y largarse

ver películas

en fin

no hacer un coño

No me muero

no amo

no rezo

no me acuesto con más nadie

no paro más

no me quejo

no lloro

ya no me calo este madero

de mierda

no joda

cómanse un cerro

cabrones

coños de madre

porque no quiero

porque no vivo

y porque no me da la perra gana.



Texto de: Karelyn Buenaño, del libro: Trópico de Circe, de la editorial El perro y la rana. 2006.